y aunque tarde un puente en el camino
esperando el día para eclipsarlo con el
peso de mis sombras
en la zona, fuera de lo que existe
fuera de lo que no existe, vivo los
momentos de las posibles madrugadas
y sin importar el calendario siempre
es eterno presente
corvo pensamiento mutando a noche
arropando con mis alas liberando los
aires que se suceden hasta llenar su
espacio en brisa o viento
la pluma desde lejos, manchándose
de utopías marcha sin caligrafía en
los silencios más allá de los mundos
donde los infinitos me acercan a Ella







