capital dentro del racimo mi humanidad
entelequia oculta animada, danza en nativo
nimbo escondido cuantas veces siempre en
tesoro cernido desde su comienzo en ese
rigor de pureza mecánica que se repite a
onomatopeyas de melodías tamboril
delicado en su pasión
extremo en su movimiento
límite desconocido en algún final
lacónica su fuerza, pasajero
avanza en su sitio el viaje y
trémulo su pulso divisa vida
insistiendo sin pintar su color en
día natural que se deja escuchar en
oscuro canto también animal
sonido pétreo del presente perpetuo


